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lunes, 27 de diciembre de 2010

Tendencias tecnológicas para 2011


¿Año nuevo, tecnología nueva? A las puertas de 2011, hemos querido desgranaros las predicciones presentadas por Deloitte en un informe que se publicará próximamente sobre las tendencias que regirán el sector tecnológico en 2011.

No se trata de predicciones cerradas, por supuesto, sino de puntos a tener en cuenta y productos y conceptos que han llegado para quedarse y que seguirán su desarrollo en el año que entra. Se trata de abrir un debate sobre las necesidades tecnológicas que demanda el nuevo mercado.

Los puntos candentes son los siguientes:

- Crecimiento del “cloud computing”

Aunque basar las aplicaciones en servicios alojados de forma externa, en la propia web, no será todavía la forma de actuar dominante en las compañías, el “cloud computing” crecerá exponencialmente. Se trata de la gran apuesta de la alta tecnología. La principal traba para su despegue final es el temor de las empresas por la seguridad, la fiabilidad y la portabilidad de los datos.

- El regreso de los terminales "tontos”

Por razones de coste, volverá a las empresas el concepto de escritorio virtual o cliente ligero. En otras palabras, se trata del retorno de los terminales "tontos" o “gregarios”, es decir, la tendencia a centralizar el poder de procesamiento y de almacenamiento en servidores centrales a los que se accede desde PCs muy básicos. Esto se debe a la confluencia de prioridades como la reducción de costes, la eficiencia energética, la seguridad y la productividad personal, que impulsará el concepto de cliente ligero.

- Procesadores más potentes y caros

La Ley de Moore, que dice que los procesadores de ordenadores duplican su potencia cada dos años, sigue vigente, pero según Deloitte cada vez es más cara su aplicación, por lo que la próxima generación costará un 50% más que la actual. El precio de estos chips implica a su vez un encarecimiento de los ordenadores, en especial los portátiles. Y esto puede acarrear problemas, porque los procesadores más vendidos son para netbooks y smartphones, y ambos se centran más en el precio que en la velocidad.

- Apuesta por las tecnologías limpias

El crecimiento de las tecnologías limpias se mantendrá durante uno o dos años más debido fundamentalmente al estímulo de los gobiernos que impulsan el cuidado del medio ambiente y la ecología. El índice CleanTech, que mide la evolución de las tecnologías limpias, cayó durante la última crisis un 61%, incluso por debajo del mercado en general, ya que el S&P 500, por ejemplo, descendió un 49%. Este año, la tendencia se está revirtiendo, según la consultora Deloitte.

- Planes para seducir a los consumidores

Las empresas de tecnología apuntarán más al consumo masivo que al mercado corporativo. Los grandes fabricantes están utilizando sus técnicas más avanzadas para los dispositivos dirigidos al consumidor y no a la empresa. El mercado corporativo, por ejemplo, compra paquetes por la reducción de precios. Según Deloitte, este tipo de acuerdos podrían desaparecer.

- La incógnita de las Net Tablet

Ya instaladas en el mercado desde el lanzamiento del iPad, las tabletas digitales (Net Tablets o netTabs), causarán furor y se instalarán como un dispositivo intermedio entre los smartphones y las laptops. Casi todas las tecnológicas y fabricantes de móviles y ordenadores tienen previsto lanzar su tableta en los próximos meses… Sin embargo, Deloitte advierte que la aceptación de estos dispositivos está siendo limitada.

jueves, 26 de agosto de 2010

Ante la crisis, optimización y tecnología


A veces, el tamaño de una empresa puede ser un obstáculo para la competitividad, si eso ralentiza las operaciones e impide la rapidez de respuesta ante el mercado. Las organizaciones pueden dotarse de mayor agilidad empresarial a través de la optimización de sus procesos de negocio. El objetivo es mejorar el rendimiento, reducir los costes y encontrar nuevas vías para ampliar la actividad, siendo proactivos ante los cambios.


Según un estudio realizado por el IBM Institute for Business Value (IBV), 'A New Way of Working: Insights from Global Leaders', y para el que se entrevistaron a 275 ejecutivos de todo el mundo, las empresas que mayor rendimiento están teniendo en sus sectores se han centrado precisamente en aumentar la agilidad empresarial mediante prácticas de trabajo y procesos empresariales que les ayudan a ser más dinámicas, colaborar mejor y estar mejor conectadas.

El estudio también reveló que la probabilidad de que los líderes actuales del mercado utilicen el modelado y la automatización para comprender y mejorar sus procesos empresariales se ha duplicado, y la probabilidad de que usen espacios de trabajo de colaboración se ha triplicado.

Estos resultados demuestran que las compañías son cada vez más conscientes de que los procesos empresariales son fundamentales para desempeñar a tiempo y sin dificultades, y por supuesto, con éxito, cualquier tarea: desde las admisiones hospitalarias hasta el diseño de productos y su distribución, el pago de facturas o los procesos de reclamaciones.

En la optimización de procesos la palabra clave es simplificar. Los entornos simplificados son esenciales para las organizaciones de todos los tamaños, a la hora de optimizar sus infraestructuras de tecnologías de la información y dinamizar los centros de datos para poder competir mejor en el mercado global. El secreto está en concentrarse en lo importante, externalizar todo lo que suponga un coste inasumible y lanzar iniciativas que permitan afrontar con garantías los “tiempos difíciles”.

Es decir, externalizar las tareas ajenas al núcleo del negocio, para centrar todos los esfuerzos en los procesos que sí impactan directamente en la ventaja competitiva. En la coyuntura económica actual es doblemente importante centrar los recursos, y en concreto los humanos, sin duda los más importantes, en las áreas adecuadas de nuestra compañía, preparándolos para nuevas tareas si hace falta.

En este sentido, son múltiples los beneficios que aportan las Tecnologías de la Información de cara a ayudar a las empresas a superar el actual contexto económico de crisis. Invertir en tecnología para mejorar los sistemas de gestión es clave. Son el soporte necesario sobre el que desarrollar los cambios imprescindibles a los que obliga la nueva situación.

La reducción de costes pasa por optar por transformaciones sustanciales en la operatividad de las empresas a través de la tecnología. Además, los factores necesarios para la recuperación económica, como la generación de confianza o la diferenciación, dependen mucho de la gestión tecnológica. La tecnología puede hacer mucho por la confianza, gracias a la transparencia que da el poder “abrir” la organización a clientes, proveedores y socios. La información genera confianza si se sabe utilizar los nuevos canales, herramientas de inteligencia, cuadros de mando y otras iniciativas de participación. En la diferenciación la clave es la innovación, en la que las TIC tienen, como es evidente, mucho que decir.